• Cuenca

Cobarde actitud del presidente de Tuxtepec

  • Xenón Bravo
Por negligente estuvo a punto de morir un anciano.

Tuxtepec, Oax.- Luego de ser atendido por paramédicos de la Cruz Roja Mexicana de esta ciudad, el anciano Feliciano Romero de 77 años de edad, detalló sobre su desmayó y el pre infarto que sufrió en la sala de esperas de la presidencia municipal.

Dijo que el pasado lunes “ciudadano” luego de hacer una enorme fila, no pudo ser atendido por el edil municipal y lo programó para que este jueves lo recibiera en palacio municipal.

Agregó que desde las 6 de la mañana se bañó, se alistó y a las nueve en punto se apersonó con las femeninas que atienden en la sala de audiencias de la presidencia municipal.

En un principio siguió diciendo “fui atendido muy amablemente por las muchachas y me dijeron que me sentara que efectivamente a las 10 de la mañana llegaba el presidente Dávila y les pregunté si estaba o no agentado”.

Más tarde a le dijeron que si lo iba atender y que les dijera el motivo de su audiencia.

“Les dije que solo era que me apoyara para unos medicamentos ya que sufro de presión alta…”

El tiempo se fue consumiendo y pasaron todos menos el anciano.

Llegaron las 3 de la tarde y le dijeron que el presidente estaba muy ocupado y que no lo iba a poder atender.

Tras el enojo y frustración por la inútil espera, el anciano cayó fulminante del coraje, dándose cuenta los empleados de la presidencia y como pudieron lo sacaron de la oficina del recibidor de la presidencia y lo fueron a tirar frente al palacio municipal para simular que el ataque lo sufrió en la calle.

Los socorristas de la Cruz Roja llegaron y lo atendieron.

El presidente Municipal Bautista Dávila, según versiones dio la orden que lo  sacaran del palacio para que no fuera a morir en el interior de sus oficinas y deteriorara su imagen.

 

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